
¡Faltaría más! ¿Cómo no voy a poder decidir sobre lo que quiera? Bueno, por gustar, a mí me gustaría ser rico, guapo y presidente del Gobierno; dominar sobre mis células y que los desequilibrios psicológicos u hormonales no lo son…
Es brutal la presión mediática a la que estamos sometidos, tratando de presentar como bueno lo que para un buen amigo mío da pena. Y ¡hay del de opine lo contrario! Como yo también soy democrático, por lo mismo escribo este blog.
Pienso que la realidad se impondrá, pues la naturaleza que tenemos es la que es; no conozco a nadie que se la da a sí mismo, aunque se la puede maltratar hasta la saciedad: no se trata de filosofías, y menos de culturas cristianas o no, se trata de hechos. Veamos algunos párrafos que nos aporta el libro “Por qué las leyes trans ponen en peligro a los niños”:
- … La protagonista de esta historia se llama Keira Bell (Keira Bell, “My Story”, Persuasion, 2021 https://acortar.link/QMMr03) y ha narrado el proceso que la llevó a cambiar de sexo: “Llegó la pubertad y todo cambió para peor. Muchos adolescentes, especialmente las niñas, tienen dificultades con la pubertad, pero yo no sabía esto. Pensé que era el único que odiaba cómo crecían mis caderas y mis senos. Entonces empezaron mis periodos, y eran incapacitantes. A menudo tenía dolor y me faltaba energía. Además, ya no podía pasar como uno de los chicos, así que perdí mi comunidad de amigos varones. Pero tampoco sentía que realmente pertenecía a las chicas … Cuando cumplí 14 años, estaba muy deprimido y me había dado por vencido: dejé de ir a la escuela; dejé de salir a la calle. … Algo más estaba sucediendo: me atrajeron las chicas. Nunca había tenido una asociación positiva con el término lesbiana o la idea de que dos chicas pudieran tener una relación. Esto me hizo preguntarme si había algo intrínsecamente malo en mí.” … Unos pocos años después la chica, falsamente convertida en chico por unas leyes inicuas y por el floreciente negocio del género a la carta, adquirió conciencia del error que había cometido. Fue entonces cuando supo que no había vuelta atrás. No solo había sido mutilada sino que tenía que renunciar a la maternidad porque las torturas hormonales y quirúrgicas recibidas la habían convertido en estéril: “Las consecuencias de lo que me sucedió han sido profundas: posible infertilidad, pérdida de mis senos e incapacidad para amamantar, genitales atrofiados, cambio de voz permanente, vello facial.”
- … De modo que para la ciencia hay personas con incongruencia de género y personas con disforia de género. Pero las redes sociales, los grupos de presión transgénero (organizaciones, asociaciones, ONGs, etc.) y los médicos y psiquiatras que viven de cambiar el sexo a quien lo solicita, rechazan la diferencia entre incongruencia de género y disforia de género, o bien consideran que la DG es consecuencia de la IG, negando así la realidad científica …
- … Luisa González es vicepresidenta del Colegio de Médicos de Madrid: “Hay un problema de derechos de los menores, en concreto del derecho humano a recibir una atención médica integral, física y mental. Y además, incluso debo decir que como madre, se hurta a los padres de estos menores su derecho a la tutela efectiva, al desarrollo de la patria potestad. El Estado quiere usurpar esta potestad, realizando tratamientos que ni siquiera están testados científicamente, y que son en muchos casos irreversibles. Es una cosa muy seria.” (Quico Alsedo, “Los psiquiatras estallan contra la Ley Trans: «Puede traer mucho dolor y arrepentimiento a muchas personas», El Mundo, 18.10.22 https://cutt.ly/UMttvkl) …
- El Manual de Diagnósticos y Estadísticas de la Asociación Americana de Psiquiatría señala que el 98 por ciento de los niños y el 86 por ciento de las niñas que tienen dudas sobre su género, aceptan su sexo biológico al finalizar la pubertad. Es decir, superada la borrascosa etapa de la pubertad, la inmensa mayoría de chiquillos que creían ser lo que no son recuperan el sentido de su realidad
Así que, como dice la historiadora norteamericana Anne Applebaum, especializada en el estudio del comunismo, “En el siglo XXI, las autocracias no están dirigidas por un tipo malo, sino por redes sofisticadas compuestas por estructuras financieras cleptocráticas, servicios de seguridad (militares, policía, grupos paramilitares, vigilancia) y propagandistas profesionales. Los miembros de estas redes están conectados no solo dentro de un país determinado, sino entre muchos países. Los propagandistas comparten recursos y temas.” (Anne Applebaum, Los malos están ganando, The Atlantic, 2021).
