
Entramos en septiembre, y ya toca retomar las actividades. Deseo empezar con este blog recordando un viaje.
Sí, este mes de agosto, mi mujer y yo hemos estado una semana en Medjugorje, en Bosnia de peregrinación con otras 50 personas, todas muy distintas, procedentes de distintas parroquias y movimientos. Es impresionante la cantidad de gente y la piedad que allí se respira, me gustó muchísimo, os lo recomiendo. Además entre nosotros vivimos 7 días donde no faltó la alegría de compartir experiencias, caminatas y oración.
No sé bien explicarlo, pero con independencia de lo insólito de las apariciones, el mensaje que recibimos tanto los visitantes como los millones de personas que lo escuchen, es muy alentador: yo lo resumiría en una vuelta a Dios, en cambiar de una vida cómoda a la de quien se preocupa por los demás. Sí la Virgen María, que es madre de todos, quiere que nos acerquemos a su Hijo Jesús para que el mundo tenga paz, y no le importa emplear medios extraordinarios, por decirlo de alguna manera.
Para los que estén interesados en el tema, recomiendo estos libros: Medjugorje, por Jesús García y Medjugorje, por José María Zavala
