Por qué la responsabilidad penal de Vladimir Putin es indiscutible

Reproducimos este articulo de opinión de la Universidad de Navarra, por Mario Pereira, Profesor de Derecho Penal y de Estudios sobre Seguridad Internacional:

Son muchas las voces pretendidamente autorizadas que sostienen que conducir a Vladimir Putin y sus asociados ante un Tribunal Penal constituye una quimera. La Realpolitik y el hecho de ser Rusia una potencia nuclear le hace inmune a sanciones impuestas por parte de cualquier corte penal del mundo.

Si los dos padres del Derecho penal internacional, Raphael Lemkin y Murray Bernays, hubieran bajado los brazos ante la cuasi-unánime crítica que recibieran sus respectivas tesis en su día, lejos estaríamos de tener hoy el sistema penal internacional que ostentamos.  Nuestra labor, desde la Academia, no ha de ser la de agoreros de un supuesto status quo fáctico carente de ética, de justicia, sólo sustentable mediante la bestialidad de la fuerza. Debemos (des)valorarlo y enmendarlo en pos de un deber-ser que resulte (cada vez más) garante de la observancia y respeto de los derechos humanos.

Hemos de insistir en que sí cabe responsabilizar penalmente a Putin et al y desarrollo cinco claves para atender esta cuestión:

1. Un crimen contra la paz.

Horrores que hemos visto en las últimas semanas, como las matanzas de civiles en Bucha, el asedio a la ciudad de Kiev, los bombardeos a Mariúpol, entre tantas otras atrocidades perpetradas por las fuerzas armadas rusas en Ucrania, indudablemente podrían constituir crímenes de guerra… Intentar negarlo, sería un ejercicio de imperdonable necedad. Pero más allá de su condición de actos contrarios a las Convenciones de Ginebra, se trata de algo más grave: constituyen actos criminales de guerra que se absorben por la más grave de las figuras típicas del Derecho Penal Internacional: el crimen de agresión o la guerra de agresión, o, como se formulara originalmente en Núremberg, el crimen contra la Paz.

No estamos ante una guerra, estamos ante un crimen atroz del Derecho penal internacional –el peor de todos ellos–. Luego, las actuaciones desplegadas por el ejército de la Federación Rusa en el territorio de Ucrania y contra sus ciudadanos, no derivan de un conflicto bélico (siquiera en apariencia). Carecen, ab initio, de cualquier atisbo de legitimidad o justificación, ni jurídica ni mucho menos ética.

2. Una acción que atenta contra el marco de seguridad internacional de la Humanidad.

El delito de agresión o crimen contra la Paz, en su formulación original en el art. 6º del Estatuto del Tribunal de Núremberg se articula sobre dos extremos, diseñados por Murray Bernays: la conspiracy (coautoría sui generis que se configura sobre un acuerdo criminal consistente en lanzar una guerra ilegal contra otro estado) y la membership (la responsabilidad individual por ejecutar un rol dentro de una organización o institución orientada a la ejecución del plan criminal). Esto es, para ser autor del delito, el art. 8 bis del Estatuto de la Corte Penal Internacionalrequiere que celebren el pacto o acuerdo criminal, por lo que sólo podrán serlo aquellos individuos que cuenten con la suficiente capacidad (fáctica y jurídica) como para preparar, iniciar o realizar los actos de agresión. Tal es la razón por la que más que en los actos delictivos individuales, su interés penal reside en su potencialidad de desestabilizar dicho orden jurídico internacional, como en desestabilizar el marco de seguridad internacional de la Humanidad (desplazando la imputación de un concurso real de homicidios, asesinatos, lesiones, delitos sexuales, etc.).

3. La responsabilidad de la toda la Federación Rusa y sus aliados.

No sólo Vladimir Putin, sino todo jerarca de la Federación Rusa y de su aliada Bielorrusia, en la medida en que controlen o dirijan parcialmente la acción política o militar del estado, que no hayan renunciado o se hayan opuesto a intervenir en el conflicto armado, han intervenido en la celebración de ese pacto o acuerdo criminal. Pacto que no requiere de un acuerdo expreso, sino que se verifica mediante el reajuste de las instituciones políticas y militares del estado orientándolas a la preparación, inicio o realización de los actos de agresión. Produciéndose una verdadera reconfiguración del campo estructurado de la interacción socio-política, dirigido a la consumación del delito internacional (la guerra de agresión). (por ejemplo: soldados, funcionarios públicos, periodistas de agencias públicas, etc.) en pos de la finalidad inicua (aunque siempre disfrazado ello bajo un mantra o discurso pseudo legitimante, como pudiere ser la supuesta lucha contra «elementos  nazis»).

4. Contra el veto de Rusia.

No obsta a lo anterior, el hecho de que Rusia no integre la Corte Penal Internacional ni haya adherido a su estatuto. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas puede resolver la creación de un Tribunal ad hoc a estos efectos, o bien podría remitir el caso a la Corte Penal Internacional. Se dirá que resulta cuanto menos quimérico tal planteamiento, dada la posibilidad de que Rusia interponga su veto. Sin embargo, existe importante doctrina que cuestiona la legitimidad de interponer un veto a una resolución relativa a delitos atroces por parte de cualquiera de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Su principal argumento en contra del empleo del veto en estos casos, es que conlleva un coste en vidas humanas.

Hay que considerar además el pronunciamiento de la Corte Internacional de Justicia, del que cierta doctrina  deduce que el poder de veto conferido por la Carta de la ONU, debe usarse de una manera tal, que resulte compatible con las normas de ius cogens (como las Convenciones de Ginebra, los Principios de Núremberg, etc), y en modo alguno socavando los deberes de todo miembro del Consejo de Seguridad en dar una respuesta adecuada ante cualquier violación grave a dichas normas y a la seguridad internacional.

5. La denuncia de los Estados.

El Derecho penal internacional no se estructura sobre tribunales internacionales sino sobre los tribunales nacionales. Todo estado, sea parte o no del Tratado de Roma, puede ostentar jurisdicción y competencia para perseguir y castigar estos delitos.

Tampoco podrían ampararse en fueros o amnistías generales o especiales. Ya que para estos casos de responsabilidades por delitos atroces, tales institutos resultan inoponibles.

Comenzamos teniendo excursiones

El objetivo del proyecto ERMITAS que promueve Sierra Norte es recopilar las experiencias vitales de los que participen en esta iniciativa sobre sus visitas a las ERMITAS. Para ello, se irán recogiendo – en fichas accesibles o en entradas al blog de esta web – las distintas contribuciones de los que quieran cooperar en este proyecto.

Para fomentar esta iniciativa se organizarán excursiones a lugares emblemáticos. La primera tuvo lugar los días 30.04.22 – 01.05.22: CAÑON DEL RIO LOBOS (Ermita de S. Bartolomé), Sto. DOMINGO DE SILOS, Madrigal del Monte y Quintanilla de las Viñas. Acompañamos algunas fotos como recuerdo:

La primera foto es visitando la ermita de san Bartolomé, en el cañón del rio Lobos. La segunda corresponde a la ermita visigótica de Quintanilla de la Viñas, en Burgos, después de asistir a la Misa gregoriana en la abadía benedictina de Santo Domingo de Silos. Más tarde, pudimos disfrutar de una comida campestre en Madrigal del Monte.

Todo fue ocasión de descanso, respirar aire puro y esparcimiento del alma y del cuerpo. Seguro que tendremos otras ocasiones

Ucrania y la energía: la historia se repite

Reproducimos este artículo de César Martín-Gómez, profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra, donde se analiza la situación energética que está viviendo Europa:

En palabras del arquitecto Luis Fernández-Galiano, “la civilización es el ahorro de la energía”. Pensemos ahora en su contrario: el despilfarro de energía es el fin de la civilización. Nuestra sociedad no es consciente del hercúleo esfuerzo necesario para producir, transportar y gestionar la energía. Podemos tener en la batería de nuestro móvil los electrones que se producen en una central nuclear en Francia.

La situación energética que está viviendo la sociedad europea lleva a recordar una serie de reflexiones y acontecimientos que han condicionado nuestro pasado más reciente.

Los inicios de las energías renovables

El efecto fotovoltaico fue descubierto en 1839 por el físico francés Edmond Becquerel y en 1850 se conectó por primera vez un motor solar a un sistema de refrigeración alimentado por calor.

El pasado también nos muestra cómo la integración de las energías renovables en la edificación no es algo que se ciña a este preocupado primer cuarto de siglo XXI. Ha sido posible desde hace décadas, aunque el apoyo de promotores, arquitectos y políticos para emplearlas haya sido cambiante.

Así, 1920 fue el año de mayores ventas de captadores solares en Los Ángeles. Posteriormente decaerían porque entre 1920 y 1930 se descubren enormes yacimientos de gas natural en el valle de dicha región. En 1941, “más de la mitad de la población de Miami usaba agua calentada por el sol y el 80 % de las nuevas casas construidas en Miami entre 1937 y 1941 contaban con equipos solares” (The Golden Thread, 1980).

A pesar de este negativo cambio de tendencia energética, hace 100 años ya existían escritos que contundentemente propugnaban la utilización de las fuentes de energía renovable. El inventor y pionero de la energía solar Frank Schuman afirmaba que “la raza humana debe finalmente utilizar la energía del sol o volver a la barbarie”.

La energía como motor de cambio

En referencia a la energía, hay dos hechos importantes que cabe recoger. En primer lugar, en 1945 la Asociación de Hospitales de EE. UU. recogió como opción preferente la generación de energía en el mismo sitio de consumo. La asunción de esta decisión técnica, casi política, cambiaría radicalmente nuestras ciudades y el territorio en el que se implantan.

El segundo acontecimiento se produjo en 1948, cuando se descubrió Ghawar, el mayor campo petrolífero del mundo, lo que conllevó una bajada en el precio del suministro del crudo y el consecuente aumento del consumo energético.

La energía ha sido motor, causa y necesidad de cambios en la historia. No es el momento de exponerlos todos aquí, aunque, como complemento a las líneas que siguen, bien podría recordarse aquella visión de Hergé, cuando, adelantándose una vez más al futuro, expresa en el álbum Tintín en el país del oro negro(1951) la preocupación sobre la dependencia del mundo occidental del petróleo como fuente principal de energía.

Lecciones del pasado

Ahora, voy a tratar de relatar lo que pasó en la guerra de Yom Kipur de 1973 y, después, repetiré las mismas frases cambiando los sujetos. No es ni una descripción pormenorizada de aquellos hechos ni mucho menos una visión clarividente de lo que nos puede deparar el futuro próximo, sino una relectura del pasado para tratar de conocer qué puede suceder al acabar el actual conflicto en Ucrania.

En 1973, en la guerra de Yom Kipur, se libra una enfrentamiento entre Egipto y Siria (querían recuperar el Sinaí y los Altos del Golán) con Israel. El conflicto armado comienza cuando la coalición lanza un ataque sorpresa conjunto sobre las posiciones israelíes. 

La guerra tuvo implicaciones internacionales más allá del ámbito político: el embargo petrolero a Occidente y la rebaja de la producción de los países árabes productores de petróleo desencadenó una drástica subida del precio del crudo. 

En España, fruto de aquella crisis, tuvo lugar el primer acercamiento a los problemas de ahorro de energía con el Decreto 1490/75 de 12 de julio de 1975 sobre aislamiento térmico en los edificios, preludio de lo que sería la norma básica de edificación NBE-CT-79, que durante casi 30 años fue la normativa que marcó la senda del consumo de la energía en la edificación.

Cambios escasos en el presente

Ahora, hagamos el ejercicio que les proponía, sustituyendo aquellos protagonistas por los actores actuales.

En 2022 se libra una guerra entre Rusia (quería recuperar unos territorios considerados como prorrusos) con Ucrania. La guerra comienza cuando Rusia lanza un ataque sorpresa sobre las posiciones ucranianas. El conflicto ha tenido implicaciones internacionales más allá del ámbito político: el embargo económico a Rusia y la disminución de la demanda de gas desde la Unión Europea desencadenó una drástica subida de la energía

En España, fruto de esta crisis, se podría plantear que, por ley consensuada por todos los partidos políticos, seamos autosuficientes energéticamente aprovechando las extraordinarias condiciones de las que disponemos para utilizar diferentes energías renovables y desarrollar también, por fin, la tecnología del hidrógeno. Aunque, lamentablemente, no se ha tomado ninguna decisión de este calado, sí se han dado algunos pasos en la buena dirección

La historia nos muestra que energía y economía van de la mano y cómo su conexión condiciona la supervivencia de la especie humana.

Proyecto Ermitas: La Virgen Blanca

Por Paulino Arguijo de Estremera

Ubicada en medio de un parque, a la trasera del Hospital Clínico de San Carlos, está la ermita, conocida como la Virgen Blanca, que da nombre a este mismo parque. A él puede accederse desde la Plaza de la Moncloa, siguiendo el camino que antiguamente seguía el tranvía que llevaba a la Ciudad Universitaria, hasta el Museo de América; rodeando luego el edificio por la izquierda, hasta una escalinata que da acceso a su espalda. O bien, desde la Plaza de Cristo Rey, por el paseo, entre la Fundación Jiménez Díaz y el Hospital Clínico San Carlos, a mano izquierda. Se pude llegar en metro por la línea 3 o la 6 hasta Moncloa, o bien por la línea 7 hasta Islas Filipinas. También los autobuses 1, 44 y Circular tienen parada próxima a la Moncloa y la Plaza de Cristo Rey.

La imagen es de piedra blanca, motivo por el cual es conocida como la Virgen Blanca, y se encuentra bajo un templete, del que se dice que su construcción fue costeada por los vecinos del barrio. Cuenta con una inscripción a sus pies que dice: “Virgen y Madre rogad + por nosotros + Amen”. En la parte inferior de la imagen tiene una lápida que se lee con dificultad con la siguiente inscripción:

“Inmaculada Concepción de la Ciudad Universitaria.”

“Esta imagen de la Virgen se veneraba en el Asilo de Santa Cristina sito en este santo lugar en el centro de la Ciudad Universitaria hasta 1936.”

“Tras las cruentas batallas desarrolladas en este lugar durante la guerra civil, las minas y las metrallas destruyeron el asilo y mutilaron la venerada imagen de la Virgen Inmaculada. El pueblo de Madrid la siguió rindiendo fervorosa veneración y culto. La Junta de la Ciudad Universitaria, en el año santo mariano de 1959, ha querido honrar a la Santísima Virgen en su venerada y mutilada imagen dedicándole este monumento.”

Conozco sin embargo ese parque y este monumento desde mi infancia, y existía ya antes de 1959. Creo recordar que había otra lápida, que ha debido quedar oculta bajo la actual, donde los daños sufridos en su rostro desfigurado, así como en sus manos y sus pies, se atribuían a los disparos de los soldados republicanos durante la contienda. El Asilo de Santa Cristina, según dice la lápida, debió estar ubicado en este mismo lugar, edificado a propuesta del entonces ministro de la Gobernación, y después alcalde de Madrid, Alberto Aguilera. Los arquitectos Belmás y Mathet diseñaron su construcción.

El Asilo quedó a cargo de las Hermanitas de la Caridad que, en sus momentos de máxima afluencia, durante la primera década del siglo pasado, llegaron a atender una media de setecientos pobres diarios. En 1927 se proyectó la Ciudad Universitaria, levantándose las primeras facultades en un lugar próximo. Durante la batalla que se desarrolló en el frente de Madrid, al estallar la contienda, las minas y la metralla destruyeron el Asilo casi por completo. Y, al finalizar la guerra, en 1939, a la vista del lamentable estado en que había quedado, se decidió dinamitar sus ruinas y desescombrar la zona, plantando este parque y ubicando en su centro la ermita.

Una leyenda dice que, durante la batalla de la Ciudad Universitaria, una de las monjitas, que se encontraba orando en la capilla delante de la imagen creyó que le advertía de un inminente peligro. Lo comunicó a las demás hermanas y abandonaron precipitadamente el lugar. Instantes después cayó un obús sobre el Asilo. La imagen de la Virgen fue una de las pocas cosas que se salvaron del incesante bombardeo. Algunos soldados del bando nacional la recogieron y la ocultaron en una de las trincheras, donde, acabada la guerra, fue hallada por unos niños.

A pesar de los daños que desfiguran su rostro, y presentar también las señales del tiempo, la imagen no carece de gracia y de belleza. El parque donde está ubicada se encuentra en un lugar privilegiado, entre la Fundación Jiménez Díaz, el Hospital Clínico San Carlos, el Museo de América y las Facultades de Farmacia y Medicina. En otro tiempo, cuando el lugar fue escenario de mis juegos infantiles, era también uno de los parques mejor cuidados de la capital. Sus zonas ajardinadas estaban concurridas de niños a los que llevaban sus madres a diario. Nada que ver con el paisaje desolado que ofrece hoy a la vista. El abandono en que ha quedado se nota en la falta de riego que ha acabado por secar sus prados y flores. Hasta no hace mucho ni siquiera el Ayuntamiento se había ocupado de desbrozarlo. Los niños que antes lo alegraban con su bullicio han dejado paso a bandas de desaprensivos que dejan allí sus desechos después de una noche de botellón, cuando no vagabundos que han instalado allí su casa.

A pesar de todo, la mayor parte de su arbolado sigue en pie, y es uno de los rincones que mayor atractivo puede ofrecer todavía a quienes deseen retirarse lejos del tráfico urbano. Además, la ermita puede visitarse a cualquier hora del día y de la noche. No faltan quienes aún siguen yendo a rezar allí y adornar la imagen con ramos de flores. Suelo pasear por allí con alguna frecuencia. Para mí tiene el aliciente de evocar uno de los recuerdos más entrañables que conservo de la infancia. Es sin embargo uno de los parques menos conocidos por los madrileños y uno también de los que han quedado en mayor abandono.  

¿Volvemos al campo o mejoramos las ciudades?

Reproducimos este artículo de Aceprensa de ANTONIO PUERTA LÓPEZ-CÓZAR:

Tras la experiencia vivida en los últimos años, un buen número de gente, y también de empresas, ha reevaluado sus prioridades a la hora de decidir dónde quieren vivir y trabajar. Hay quienes –como los nómadas digitales– han dejado las grandes ciudades y han optado por acercarse al campo. Pero no es una decisión fácil, porque influyen muchos factores y algunos chocan entre sí. Los datos, en cambio, hablan del éxodo rural en todo el mundo y del aumento de población en las grandes urbes.

Desde hace años se habla de la “España vaciada” como si fuera un problema exclusivo de España o acaso del conjunto europeo y, sin embargo, en países como Vietnam, Australia o Angola tienen el mismo problema. La realidad es que el mundo rural se está vaciando en provecho de las ciudades, las cuales reportan indudables ventajas y beneficios, pero en ocasiones también nos fallan. No solo por la contaminación, el ruido, la falta de espacios verdes o incluso el exceso de tráfico, sino por no estar preparadas ante posibles desastres naturales.

Actualmente estos factores pueden contribuir a inclinar la balanza a favor de abandonar las grandes ciudades. Sobre todo, cuando se unen otros factores de tipo económico, familiar o laboral. Una mirada reflexiva a los dos platillos de la balanza nos puede ayudar a sopesar el problema.

Dentro de la Unión Europea hay países que destacan por su aumento de población, como Irlanda o –más aún– Francia, con una excelente tasa de natalidad. Al mismo tiempo, los pequeños municipios de Alemania oriental se vacían en beneficio de Berlín, mientras España aumenta su población en la costa y especialmente en Madrid.

La migración a las ciudades es uno de los factores principales de la disminución de la tasa de fecundidad

Según un informe de Julius Baer Group, para 2050 solo quedará en el mundo rural el 30% de la población mundial (hoy, el 47%). Sin embargo –según ese mismo estudio–, la actual tendencia se ralentizará en Europa y EE. UU. y se detendrá casi por completo en China, en donde en estas últimas décadas la población urbana ha crecido en más de 500 millones de personas. En África –predice el informe–, más de 1.000 millones de personas emigrarán del campo a las ciudades, un crecimiento dos veces más rápido que en el resto del mundo.

Menor fecundidad en las ciudades

La urbanización mundial parece imparable pero a partir de 2040, momento en que aproximadamente se alcanzarán los 8.000 millones de habitantes, la población mundial comenzará a disminuir. Así lo predicen, en contra de la ONU, el demógrafo noruego Jørgen Randers y el profesor Wolfgang Lutz de Viena, quienes piensan que el proceso de urbanización mundial es uno de los factores principales de la disminución de la tasa de fecundidad.

Es verdad que en los pueblos o en las ciudades intermedias no hay tantas oportunidades laborales como en las grandes ciudades, y ese es uno de los principales motivos de la despoblación, pero también las pequeñas poblaciones poseen grandes atractivos: su calidad de vida y su cercanía a la naturaleza, el aire limpio que se respira en el campo, la tranquilidad que reina en esos lugares (sin prisas ni bocinas). Lugares donde se puede dormir y disfrutar de las cosas pequeñas de cada día; y donde el coste de la vida es menor. Todo esto posee un especial atractivo para autónomos que trabajan de modo remoto o para pymes que operan desde internet.

Sin embargo, resulta muy difícil competir con las ciudades en los servicios de sanidad y educación; también en los establecimientos comerciales o en las ofertas culturales y de ocio, aunque estos últimos puedan suplirse más fácilmente. Con la merma constante de población, muchos núcleos rurales ya han perdido los servicios básicos de sanidad y educación que ofrecían.

Estrategias contra la despoblación

En los próximos años, muchos municipios se extinguirán sin remedio alguno. Ante esa realidad, se han ensayado distintas estrategias tanto políticas como sociales o económicas con el fin de frenar la despoblación. Son interesantes las medidas para conseguir “territorios rurales inteligentes”: potenciar el talento asociado al entorno o promover la formación universitaria mixta online-offline, etc.

Pero también hay pueblos que han optado por fusionarse con otros para formar poblaciones mayores. O algunas poblaciones con menos de 5.000 habitantes que se han propuesto competir con los atractivos de las urbes. Y para eso asegurar en primer lugar una buena conexión a Internet de banda ancha –vía satélite, si hace falta– y lanzar después el anzuelo a grandes empresas como Amazon, interesada en localizaciones para sus centros de procesamiento de datos.

Una estrategia contra la despoblación consiste en ofrecer incentivos a las empresas que se establezcan en pueblos

Incluso, en otras poblaciones algo mayores, se ha producido el “efecto sede”, como ha ocurrido con éxito en Arteixo, un pueblo gallego con cerca de 30.000 habitantes donde se ha instalado Inditex: un gigante textil con 4.000 trabajadores. La mayoría de ellos son jóvenes que viven allí y que han sido testigos del resultado obtenido tras el aterrizaje de la empresa en el pueblo: nuevas empresas, restaurantes, hoteles, etc. Entre otras cosas, porque también ellos mismos demandaban algo más que un lugar para trabajar.

Otra de las estrategias para llamar la atención de empresas es la energética. Hay pueblos que, por su ubicación o climatología, poseen unas condiciones inigualables para poder ofrecer fuentes de energía verde (hidroeléctrica, eólica, solar, geotérmica…), hoy muy demandadas por las empresas. También desde hace tiempo ha sido rentable crear polígonos industriales, cercanos a estaciones ferroviarias o autopistas, para potenciar el desarrollo de pequeñas poblaciones.

Desarrollo económico rural

Sin embargo, Peter Orazem, profesor universitario de Iowa (EE. UU.) y experto en este tema, piensa que la clave está en las estrategias de desarrollo económico rural, porque suelen ser más exitosas que las políticas de atracción de empresas. Tal vez también influya el eco que dejaron las ciudades que algunas empresas construyeron para sus empleados en los siglos XIX y XX. Crearon un modelo de ciudad industrial, lejos de las grandes urbes, que integraba viviendas, parques, servicios sanitarios, educativos y de ocio. La idea se exportó después a todo el mundo. Eran chocolateras (Cadbury, Inglaterra); fábricas de máquinas de escribir (Olivetti, Italia); empresas textiles (Lowel, EE. UU.) o pueblos mineros (Lynch, Kentucky). Algunas siguen funcionando, pero la mayoría entraron en crisis al cesar la actividad industrial o extractiva. La empresa acabó vendiendo las viviendas a sus empleados y el Ayuntamiento haciéndose cargo de los servicios.

Esas ciudades industriales ideales –algunas hoy se han convertido en atracciones turísticas– resultaron comunidades utópicas pese a tener asegurado el trabajo y la vivienda, y estar cerca de enclaves naturales de gran valor ecológico. En la actualidad, las cosas han cambiado y se valora más la economía abierta (diversificación de los sectores económicos), las exenciones fiscales y unas leyes urbanísticas que favorezcan, sin sucumbir en el intento, el establecimiento de empresas y la construcción de apartamentos e infraestructuras. Por ejemplo, los ingleses tienen las enterprise zones: localizaciones con una serie de ventajas fiscales para nuevas empresas.

Hacer las ciudades más amigables

No es tan fácil competir con los atractivos de las ciudades, de ahí que se haya repetido con frecuencia que “las ciudades son el mayor invento del hombre”. Y es verdad, pero aún quedan grandes problemas por resolver para hacerlas más amigables.

El primero es la contaminación atmosférica, que en el futuro será la principal causa ambiental que frenará el éxodo rural en China. Le sigue el problema no menor de la contaminación acústica. Hay ciudades como Cantón, Bombay, El Cairo o Nueva York que parecen vivir inmersas en un continuo embotellamiento: el tráfico, las obras, los camiones de basura, las ambulancias… El ruido es uno de los factores que más daño hace al ser humano. Otra tercera contaminación, que también es importante, es la lumínica. Desde las calles de algunas ciudades es imposible ver el cielo estrellado, y no es una cuestión poética, es el bienestar de la oscuridad nocturna lo que se echa de menos.

Podríamos seguir enumerando las posibles mejoras de las ciudades. Por ejemplo, es verdad que la llegada a la ciudad desde el campo proporciona grandes incentivos laborales, educativos y sociales; pero también supone un gran cambio cultural que crea a veces un contexto poco favorable para tener más hijos.

Pese a todo, en el futuro cada vez seremos más urbanos y, por eso, la mayoría sigue apostando por mejorar las ciudades. Según Julius Baer, en las próximas décadas, las grandes ciudades serán menos ruidosas, más limpias e inteligentes. La electromovilidad será una realidad. Tanto el coche eléctrico como el autónomo acabarán por desplazar a los motores de combustión y ayudará a reducir la contaminación acústica del tráfico.

También los avances en Big Data son importantes porque se monitorizarán las urbes y cada vez habrá más ciudades inteligentes, como el programa Smart City de Dubai 2021, que pretende transformar la ciudad en un centro tecnológico mundial, conectando a internet de alta velocidad todas sus infraestructuras (agua, distribución de residuos, edificios, semáforos, etc.), no solo para reducir las emisiones de CO2, sino para garantizar también la eficiencia energética.

El aumento creciente de población en las grandes ciudades solo menguará cuando las poblaciones intermedias generen suficientes atractivos a la gente. Es posible conseguirlo siempre que a las ya conocidas cualidades de las ciudades se añadan las del campo: más naturaleza y humanidad.

Marzo 2022 – Emmanuel LE ROY LADURIE, HISTORIA HUMANA y COMPARADA del CLIMA

El reconocido historiador francés se enfrenta, con esta obra (más de 900 paginas de texto, más abundantes gráficos y 38 paginas de bibliografía) con la Historia del Clima tomando especialmente en cuenta los efectos del mismo en la actividad humana.

He encontrado la lectura realmente interesante, el estilo es cautivante, la traducción al Español me ha parecido muy buena.

Al ser publicado la primera vez (2004) fue recibido como «la biblia» de la teoría del calentamiento del clima: el Autor no se proponía tal objetivo, como el lector atento inmediatamente podrá descubrir. Muy profesionalmente se analizan con seriedad una congerie importante de datos, relativos sea al mundo agrícola que a la génesis y vida de los glaciares. Pero estos análisis, salvo limitadas y breves referencias, están restringidos a Europa, y, más aún, dentro de Europa al «Hexágono» (i.e. Francia).

He encontrado en el capitulo IX una exhaustiva ilustración del fenómeno llamado «El Mínimo de Maunder» … digo ilustración, y no explicación, puesto que al día de hoy la ciencia no ha encontrado una explicación; y lo que vale para esto fenómeno vale para otros tan importantes para el clima, como, por ejemplo, los del Niño o de la Niña, solo para citar algunos.

Y esto era el plan del Autor, así que extrapolar al universo orbe las conclusiones que Le Roy Ladurie saca de lo que a la geografía francesa se refiere no es en absoluto correcto.

Mucho me han gustados las abundantes paginas que Le Roy Ladurie dedica a la relación entre la climatología y aquel fantástico producto de la tierra que es el vino, y en esto hay que reconocer que los franceses tienen – desde siglos atrás – una cantidad de datos impresionante.

También hay que tomar muy en cuenta cual es el panorama temporal en el cual la obra se desarrolla: desde alrededor del año 1.000 de nuestra era, hasta el año 2008.

UCRANIA SOMOS TODOS

Recogida de fondos para UCRAINA

PIC NIC SOLIDARIO

La escrita en Ucraniano quiere decir: “La VIDA ganará a la Muerte,la LUZ ganará a las Tinieblas

Sábado 2 de Abril 2022, a partir de las 12:30, recogida de fondos para UCRANIA

El conjunto de las donaciones, no cada una de ellas, se entregarán en persona al responsable de la Comunidad ucraniana de la Iglesia del Buen Suceso de Madrid (frente al Corte Ingles de Arguelles).

Lugar: Ermita del Cerrillo, Galapagar

Se entregará un Diploma a los tres mayores donantes como recuerdo del evento.

Nos permitimos recomendar este articulo, Russia, Ukraine and the 30-year quest for a post-Soviet order, del Financial Times.

También puedes ayudar en esta Web solidaria para encontrar alojamiento para refugiados ucranianos en ciudades y pueblos de la provincia de Cuenca (España)

Cómo ayudar a Ucrania

El pasado 24 de febrero comenzó la invasión de Ucrania por parte de Rusia, un episodio bélico que ha dejado a gran parte de la población del mundo pendientes del conflicto. Son muchas las personas que se han preguntado cómo pueden ayudar a los afectados por esta guerra…

Los ataques de artillería rusos no cesan, por lo que la vida, el día a día, se vuelve impracticable. Así, la cifra de refugiados no deja de aumentar. En Polonia, antes de que estallase la guerra, el Gobierno habló de que estaba trazando un plan porque podrían recibir hasta un millón de refugiados ucranianos.

Refugiados FOTO: ANTONIO CRUZ

A finales de la semana pasada la Comunidad de Madrid informaba de que había puesto 1.000 camas del Hospital Isabel Zendal y del resto de centros que componen el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) para «necesidades asistenciales y de complejidad que puedan requerir los ciudadanos ucranianos«.

Unas mil personas integran la comunidad ucraniana en la parroquia del Buen Suceso ubicado en la calle Princesa de Madrid. Viven con suma preocupación el sufrimiento que están padeciendo sus compatriotas una semana después de que comenzara la invasión rusa al país del este europeo. El Padre Iván Lypka, sacerdote que desde hace más de veinte años asiste a la comunidad ucraniana de rito oriental que frecuenta esta parroquia, está muy preocupado por cómo están viviendo su hermano y sus padres esta situación desde su residencia al Oeste de Ucrania: Están muy preocupados con los bombardeos que también llegan allí. Yo tengo contacto con mi hermano todas las mañanas. El domingo estuvieron escondidos en un sótano los tres”, explica en Ecclesia. En las Misas que tienen lugar en la parroquia del Buen Suceso, la comunidad ucraniana piden cada día el final de esta matanza que el Padre Lypka califica de inexplicable: “Nadie esperaba esto. Seis días destruyendo las ciudades. Mucha gente sufre porque tienen familias”, explica.

Este calvario que viven los ucranianos ha movilizado a la Iglesia, como viene siendo habitual. La parroquia del Buen Suceso no es menos, y ha solicitado todo tipo de ayudas para enviar al país: dinero, alimentos, ropa de abrigo... que se enviará por avión a Rumanía y a Polonia, y de ahí a los refugiados por la guerra. “Es muy complicado porque no estamos preparados. Hemos organizado una cosa espontanea. El pasado domingo en la Misa la gente se acercó y dijeron que hablaron con familiares de casa y decían que necesitaban medicina porque muchas farmacias están cerradas. Algunas medicinas importantes para detener la sangre no están disponibles”.

También recomendamos Ucramarket, un supermercado ucraniano, que está recogiendo donaciones. Se encuentra en el número 8 de la calle Méndez Álvaro (detrás de la estación de Atocha) y es un punto de recogida para envío de donaciones a Polonia y Rumania.

Curso de verano 2022: “La persona en la cultura española”

Nos complace anunciar este curso promovido por la Asociación Española de Personalismo.

“Para España, el hombre ha sido siempre persona” (España inteligible). Partiendo de esta afirmación de Julián Marías, este Curso de verano busca mostrar cómo la realidad de la persona se ha hecho cultura en España a través del arte, la arquitectura, el pensamiento, la pintura, la literatura, la historia y las estructuras políticas. Con este fin se ofrecen clases engarzadas vital y espacialmente con las obras arquitectónicas, urbanísticas, pictóricas, literarias, etc. en las que esa cultura de la persona se ha expresado, vio la luz o se custodia.

Mas información en folleto informativo

Castellanopatías ¿Somos tontos, o qué?

Sergio Lechuga Quijada

¿Cansado de que todo sean eventos, temas a tratar o es por ello por lo que? ¿Harto o harta del lenguaje inclusivo, de la dictadura de lo políticamente correcto? ¿Piensa que poner en valor y empoderar son memeces? ¿Necesita unos tips o le basta con unos trucos?
Acosado por el virus anglicista y por la propia desidia de sus hablantes, el castellano está aquejado de muchos males evitables: las castellanopatías. Se trata aquí de diagnosticar las enfermedades que sufre y las patadas que recibe la lengua española para despertar la sensibilidad y el espíritu crítico de los hablantes.
Lejos de sentar cátedra, el autor evita las largas y aburridas explicaciones gramaticales o etimológicas, y apuesta por la sencillez acompañada por un barniz, o pintura directamente, de ironía.